29 de Abril de 2026 - hrs

China autoriza a parejas tener un tercer hijo

Mediante un comunicado del gobernante de Partido Comunista en el país de China, supone el reconocimiento de que sus límites a la reproducción, los más estrictos del mundo, han puesto en peligro el futuro del país. La mano de obra se reduce y la población envejece, lo que amenaza la estrategia industrial que China ha utilizado durante décadas para salir de la pobreza y convertirse en una potencia económica. Por lo tanto, es así como se informó a las parejas casadas que permitirá tener tres hijos, poniendo así, el fin de una política de dos hijos que no consiguió aumentar la descendente tasa de natalidad del país ni evitar una crisis demográfica. La gente en China respondió con frialdad a la disposición anterior del partido, en 2016, de permitir a las parejas tener dos hijos. Para los ciudadanos, medidas así no mitigan su ansiedad por el creciente precio de la educación y tener que mantener a los padres que envejecen, una sensación agravada por la falta de guarderías y la cultura dominante de largas jornadas laborales.

< Regresar

Mediante un comunicado del gobernante de Partido Comunista en el país de China, supone el reconocimiento de que sus límites a la reproducción, los más estrictos del mundo, han puesto en peligro el futuro del país. La mano de obra se reduce y la población envejece, lo que amenaza la estrategia industrial que China ha utilizado durante décadas para salir de la pobreza y convertirse en una potencia económica. Por lo tanto, es así como se informó a las parejas casadas que permitirá tener tres hijos, poniendo así, el fin de una política de dos hijos que no consiguió aumentar la descendente tasa de natalidad del país ni evitar una crisis demográfica. La gente en China respondió con frialdad a la disposición anterior del partido, en 2016, de permitir a las parejas tener dos hijos. Para los ciudadanos, medidas así no mitigan su ansiedad por el creciente precio de la educación y tener que mantener a los padres que envejecen, una sensación agravada por la falta de guarderías y la cultura dominante de largas jornadas laborales.