27 de Enero de 2021 - hrs

“Miguel” aprendió a leer y escribir mientras pagaba condena en el Cerereso de Fresnillo.

El señor Miguel llegó al Centro Regional de Reinserción Social (Cerereso) de Fresnillo en el 2019, con 59 años, sin saber leer ni escribir; en menos de dos años, y cuando pensó que jamás lograría su sueño de aprender, hoy con 61 años de edad, tiene acceso a libros de teología, tecnología, historia y textos educativos de segundo, tercero, cuarto y sexto grado de primaria. Asegura que además de instruirse, en la prisión aprendió a sentirse libre, a convivir y compartir, por lo que la considera más un lugar de enseñanza. Los errores del pasado, llevaron a Miguel (como será nombrado en este texto) a recibir una sentencia de 45 años de tratamiento en libertad, pero al no encontrar quien se hiciera cargo de él y dar seguimiento a su atención, permanece en el pabellón psiquiátrico del Cerereso de Fresnillo.

< Regresar

“Miguel” aprendió a leer y escribir mientras pagaba condena en el Cerereso de Fresnillo. El señor Miguel llegó al Centro Regional de Reinserción Social (Cerereso) de Fresnillo en el 2019, con 59 años, sin saber leer ni escribir; en menos de dos años, y cuando pensó que jamás lograría su sueño de aprender, hoy con 61 años de edad, tiene acceso a libros de teología, tecnología, historia y textos educativos de segundo, tercero, cuarto y sexto grado de primaria. Asegura que además de instruirse, en la prisión aprendió a sentirse libre, a convivir y compartir, por lo que la considera más un lugar de enseñanza. Los errores del pasado, llevaron a Miguel (como será nombrado en este texto) a recibir una sentencia de 45 años de tratamiento en libertad, pero al no encontrar quien se hiciera cargo de él y dar seguimiento a su atención, permanece en el pabellón psiquiátrico del Cerereso de Fresnillo.